Hacienda
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21 de abril de 2016

Diario Nóos: Este muerto está muy vivo

En Palma sigue el festival. A veces parece que han tocado ya los cabezas de cartel, que ahora solamente queda paja antes del gran cierre. Pues no. Camuflado en la actualidad política y corrupta del día se cuelan unos cuantos temazos imprescindibles para recordarnos que todo, lo más importante, está por decidir.

Lo de este miércoles han sido muchos fuegos artificiales y jugadas agazapadas tras el humo. Para variar ha sido el abogado de Torres, el incombustible, el imprevisible, el explosivo Manuel González Peeters, quien ha tomado la iniciativa. Quería dar el golpe un día en que, sabía, la sala de vistas tenía la atención de los medios con la presencia del Secretario de las Infantas. Ha pedido "plantear una cuestión referida a una expulsión de Manos Limpias" como parte en el juicio. Ni terminar la frase. La jueza Samantha Romero ha enseñado pronto la primera carta. A González Peeters no le pasa una. "Lo trataremos al final de la sesión", y punto.
El runrún estaba ahí, en las calles, pero sobre todo en las redacciones. Mientras la vida pasaba en la sala, con sus preguntas y sus respuestas, fuera se armaba la marimorena. No hay precedentes judiciales ante una petición de ese tipo, así que el abanico de posibles consecuencias se abría a medida que se consultaba con expertos. Uno de ellos me confesaba sorprendido "esto no es usual ni lógico" y me recordaba que es imposible que se expulse a Manos Limpias del 'juicio Infanta' sin que se disuelva antes la organización como tal o se declare ilegal.  
Hecha la petición, se levantaron las cartas. Las defensas presentes se adhieren a la iniciativa del abogado de Diego Torres a excepción de la de la Infanta. ¿Qué sentido tiene que se queden al margen cuando han intentado hasta la saciedad que se deslegitime a Manos Limpias como acusación antes y durante el juicio?. De cara a la galería y parafraseando a la magistrada Romero, porque estamos ante una "investigación embrionaria". De puertas adentro, se reservan hacerlo cuando desde Madrid se de la puntilla al pseudosindicato. Otros abanderan una lucha que ellos llevan haciendo, sobre todo en la sombra, desde hace meses y quedan con sus manos limpias ante aquellos que les acusarían de querer ventilarse a los únicos que quieren ver a la Infanta en el banquillo.
La juez, a la frase y media de alegación de González Peeters, saltó deseosa de resucitar al muerto y decir lo que, parecía, llevaba desde las nueve de la mañana queriendo soltar acerca de la 'Operación Nelson' y su relación con Nóos: "No tenemos una sentencia firme contra nadie y la presunción de inocencia lo es para todos", además de lanzar puyas como "parece más importante lo que pasa fuera de la sala y eso no se puede tolerar" o el toctoc a Madrid: "este Tribunal no ha sido informado de nada" respecto de "esta investigación embrionaria de la que no tienen conocimiento ni se le ha dado traslado". Ahí iba el toctoc a Madrid. Otro hachazo fue para empequeñecer la petición de Peeters "por acotar, usted postula la expulsión de una parte, en base a una investigación embrionaria (sí, otra vez) y un auto con indicios", a lo que Peeters contestó calmado pero rápido recordando "hay dos personas en prisión".


Pero si hay reacciones destacables, son las de la bancada de las acusaciones. El Fiscal Horrach pidió tiempo pero, ante todo, información. No sólo la referida al Caso Palma, al presunto intento de chantaje para exculpar a la Infanta, sino (y esto es lo que más me llama la atención por las consecuencias que pueda tener) aquella información que aporte el juzgado de Pedraz sobre las cuentas de Manos Limpias y su financiación. 
Por otro lado, la Agencia Tributaria. No se adhiere a la iniciativa de González Peeters, pero cuando la letrada Mercedes Ripoll intentó elaborar su argumento, la jueza se lanzó a su yugular y se enzarzaron en una discusión desigual, en la que la Samantha Romero acusó a la abogada del Estado de "falta de rigor". De ahí para arriba. 
Y por último, de la bancada acusatoria, había que escuchar a Virginia López-Negrete que en sala, sin embargo, ha defendido la legitimidad de Manos Limpias, ha recordado que no está imputada y que ella va a seguir porque puede. Fuera, por cierto, ha dejado caer la bombita. Piensa en la posibilidad de quejarse a los superiores del Fiscal Horrach porque este, dice, le llamó chantajista y extorsionadora. El incidente, que ocurrió el martes por la tarde durante un receso, ha querido ser aireado, entre otros, por la letrada que reclama ahora la empatía y apoyo del Fiscal Superior de Baleares, Bartomeu Barceló. El 'día D' ya imploraba casi el auxilio del Tribunal, ausente durante la trifulca. "¡Que salgan las magistradas!", pedía una ofendida López-Negrete. Esto último no funcionó, pero sí consiguió volver a dejar a Pedro Horrach 'a los pies de los caballos' ante la opinión pública que compra la tesis de que ha mutado de fiscal a abogado defensor.

Las magistradas dijeron que decidirían sobre ello. La respuesta probablemente la tengamos hoy pero, así las cosas, parece claro por dónde van a ir los tiros.


 García Revenga, el rechazado 

Y a todo esto, el secretario de las Infantas en la sala de vistas declarando que en la Casa de Su Majestad el Rey, también se cuecen habas.  Hasta el punto de que "le puenteaban". Alberto Aza, sin ir más lejos, Jefe entonces de la Casa.
García Revenga ha empezado plano, pero ha dejado algunas subidas de montaña interesantes. Como que no se reportaba a la Casa Real de los movimientos del Instituto Nóos, como en su momento aseguraron Iñaki Urdangarin y Diego Torres. A preguntas de Mario Pascual Vives, que antes, viendo por dónde iban los tiros (tal vez sorprendido), había pedido un receso "para poner en orden mis ideas", García Revenga, como mucho, solamente llegó a reconocer que Urdangarin "algún comentario haría" a la Casa Real sobre sus actividades empresariales.
¿Qué hacía? pues, entre otras cosas, recopilar datos para hacer la declaración de la Renta de la Infanta Cristina (que luego enviaba a Federico Rubio). No la de Urdangarin, con quien sí hizo este proceso en el primer año del matrimonio. La de Urdangarin la remitiría, directamente, "su asesor fiscal", es decir Miguel Tejeiro.
El testimonio de García Revenga ha sido el de alguien leal a sus Infantas, pero que no ha querido en su declaración casarse con nadie. En su momento ya hizo todos los favores que le pidieron sin un mal gesto, como el de convertirse en Secretario del Instituto Nóos para evitar "que se pusiese" a la Infanta Cristina en un puesto relevante.
Revenga, el secretario fiel al que han pagado desde Casa Real con la más absoluta de las indiferencias.



16 de marzo de 2016

Diario Nóos: El soufflé Tejeiro

O Peeters lo ha conseguido, desactivar al testigo clave y achantarle, o Manos Limpias había vendido humo o todo a la vez. Miguel Tejeiro llegó, después de un fin de semana en el que su abogado Cristóbal Martell tuvo tiempo de aleccionarle. El asesor fiscal venía con la idea clara: no pringarse, no más de lo necesario. Y eso ha pasado por callar. "Voy a ser prudente y no voy a contar todo lo que sé", y tan pichi. A los pocos minutos de interrogatorio, la letrada de Manos Limpias, que veía cómo el sufflé se venía abajo antes de tiempo, no tuvo más remedio que preguntarle:"¿Se está sintiendo libre para contestar?", a lo que Tejeiro respondió rotundamente "No". Antes ya había declarado libremente que se consideraba "amenazado y no protegido" ante posibles querellas del abogado de Diego Torres, con el capote de los letrados de Iñaki Urdangarin y la Infanta Cristina, que ya no hacen ni el más mínimo esfuerzo en ocultar que van a una con González Peeters: "Han dicho barbaridades absolutas y se amenaza con querellas". 

Miguel Tejeiro, aún así, ha dejado varios titulares. El primero, que la Infanta Cristina mintió en su declaración para, probablemente, inculparle a él, siguiendo la estela de su marido y su socio de banquillo, Diego Torres: "Tiene derecho a mentir, como yo la obligación de decir la verdad". Cierto es que una iba en condición de imputada y él como testigo. Tejeiro encuadró la declaración de la Infanta sobre su persona en un "guión" interpretado por la hermana del Rey: "Me extraña que diga esta señora que entre las cuatro o cinco personas de su confianza estaba yo", cuando apenas "la he visto tres veces"
Eso por un lado. Por otra parte, tenía claro Miguel Tejeiro que de esta declaración iba a salir, no sé si sin querella, pero, desde luego, después de haberle clavado un puñal a su cuñado. Tejeiro afirmó que quien defendía las facturas de las empresas radicadas en el extranjero (Blossom Hills y De Goes LTD) fueron validadas por Diego Torres, quien era, además, el último beneficiario del dinero que llegaba allí desde España para no irse a parar a los bolsillos de nadie más. "Sé que Diego Torres desvió dinero al extranjero", sentenció Tejeiro.
Y tercera pata de la declaración del asesor fiscal, que Urdangarin fue quien decidió que los gastos personales (como una botella de vino), se cargasen a cuenta de Aizoon. Él, ha asegurado, se limitaba a validar lo que le llegaba de parte de los socios de Aizoon.
Eso sí, Miguel Tejeiro fue profético y, a la vista de lo que vino después, sincero respecto a la utilización de la Infanta Cristina como 'escudo fiscal'. Ha asegurdado que "jamás le di orientación (al notario) para que la Infanta fuese escudo fiscal" y adelantó "todo lo que diga será para perjudicarme a mí, no a la Infanta". Y así fue.

Posible 'falso testimonio' del notario

Carlos Masiá es un hombre caricaturesco. Altísimo -rondará los dos metros-, nariz torcida, gesticulador, bromista. Y hoy, imprudente. Le ha perdido el odio hacia Miguel Tejeiro, el desprecio que ambos se profesan a cuenta de rencillas familiares pasadas.
Masiá ha venido hoy a Son Rossinyol 'a hablar de su libro'. Ese en el que el protagonista es un asesor fiscal sin principios que intentó "colarme una par de firmas falsas en unos balances de cuentas anuales", responsable de todo lo irregular, el que llevó por el mal camino la intachable conducta de los entonces Duques de Palma. Para Masià, él sigue siendo Don Iñaki. Torres, es sólo eso. Diego Torres. Ya saben, aquéllo de que 'No hay Don sin din'.

Masià ahondó en que Miguel Tejeiro "me insistió mucho en poner el DNI de la Infanta primero" en la constitución de Aizoon, pero le perdió la boca. O tal vez se dio cuenta de que, como testigo, no podía mentir. Tarde. Si en el procedimiento, ante Castro, aseveró que Tejeiro le pidió que se usase a la Infanta como 'escudo fiscal', hoy se ha amilanado. Ha terminado reconociendo que el asesor fiscal no se lo pidió expresamente y que esa idea fue "una conclusión" que él sacó de sus palabras."Me lo dio a entender", acertó a decir Masià. Manos Limpias saltó como un resorte y adelantó que pedirá la deducción por "falso testimonio" del notario.  Y como el que quiere morir matando, sus últimos coletazos fueron para dejar flotando en la sala que Miguel Tejeiro tenía sociedades en el extranjero y unas pruebas periciales sacadas de la manga que, sorpresivamente, el abogado de Torres quiso incorporar rápidamente, sin ni siquiera haberlas leído.
Las pruebas periciales eran unos informes grafológicos que habían sido solicitados por el propio notario para acreditar la falsedad de unas firmas y achachar un escrito a Miguel Tejeiro. El problema es que luego, al revisarlas las acusaciones, estas pruebas no guardaban relación con lo dicho. Elucubraciones de pasillo: o Masià se confundió de carpeta o Peeters esperaba otras periciales pactadas con el testigo para incriminar a Tejeiro.
El testimonio de Masià, a falta de lo que consideren las que mandan -el Tribunal-, tiene una credibilidad bastante discutible. Contaminado por el odio a Miguel Tejeiro, no solamente se contradijo con lo declarado ante Castro acerca del 'escudo fiscal'. Ha sido el testimonio de una persona que, a pesar de tener que ser garante de la ley, ha justificado de la manera más inconcebible por qué no denunció la supuesta falsedad de las firmas en cuanto tuvo conocimiento de ellas en 2009 (y no esperar a elaborar unas pruebas periciales encargadas por él mismo cuatro años después). Sin pestañear dijo "porque no hacía falta. No me iban a creer".
Tal vez, en el fondo, no fuese tan desencaminado.

25 de febrero de 2016

Diario Nóos. Torres, touché.


Diego Torres, acorralado en el interrogatorio de Manos Limpias

Y llegó Manos Limpias y le dio la vuelta a la tortilla. Diego Torres había llegado con la premisa de no implicar en exceso a la Infanta para no salpicar a su esposa. A Virginia López Negrete lo que le interesaba de Torres no era otra cosa que destapar el conocimiento de la Casa Real y todos sus miembros, de los tejemanejes de Nóos. Y más concretamente, echar por tierra el argumento de que la Infanta Cristina vivía ajena a los problemas que los negocios de su marido estaban generando en la imagen de la Casa Real y en las arcas públicas.
Ocho minutos después de la una de la tarde, cae la primera pregunta bomba."¿Era el Conde de Fontao un emisario del Rey?".  Es decir, ¿ordenó el Rey Juan Carlos que su yerno abandonara el Instituto Nóos?. Torres responde con un "no sé" que destapa la primera de sus contradicciones con su declaración ante el juez Castro durante la instrucción. Se lo puso en bandeja a López Negrete, que le volvió a repreguntar, ahora sí, con éxito en la respuesta: "Sí, desde mi punto de vista, sí". Y empezó a desmoronarse. Manos Limpias afinó aún más el tiro. "¿Sabía la Infanta que el Conde de Fontao estaba actuando como emisario del Rey?". Touché. Torres, en un rincón del ring, asiste al rifirrafe entre Fiscal y defensa de la Infanta con la magistrada Samantha Romero sobre la pertinencia de la pregunta. Pero esta vez no hubo suerte para Torres. A pesar de que la hermana de Felipe VI se sienta por presuntos delitos que nada tienen que ver con ello, la jueza ha vuelto a sorprender con una decisión que, en esta ocasión, lejos de dar un respiro al acusado, le quitó el aliento, antes del KO. : "Ha pactado usted con el Sr. Urdangarin para achacar la culpa a Miguel Tejeiro?". Y Torres cayó al piso. A partir de ahí decidió dejar de responder a la acusación popular. Virginia López Negrete consiguió lo que no pudieron hacer ni el Fiscal Horrach ni la Abogada del Estado: dejar sin palabras a todo un vendedor de humo.
La sombra del pacto Torres-Urdangarin
Manos Limpias puso el foco donde quiso. Señaló a la Infanta Cristina y, aunque no tenga repercusión judicial, sembró de nuevo la duda sobre su relato de esposa despreocupada de los negocios de su marido. Y, por otro lado, dejó al descubierto parte de su estrategia, la misma que sacó a Miguel Tejeiro (el asesor de Instituto Nóos) del banquillo de acusados. Virginia López Negrete sugirió que detrás de la exculpación de la Infanta y los miembros más destacados de Casa Real por parte de Torres, había un sibilino pacto entre los amigos, luego enemigos y ahora colegas bien avenidos de banquillo. Un acuerdo para que ambos vertiesen en el ausente Tejeiro toda responsabilidad en las irregularidades del Instituto Nóos.
Ni que decir tiene que la defensa de la Infanta acusó el golpe. Muy vehemente, Pau Molins insistió en que es inaudito que Manos Limpias haya llevado el interrogatorio por esos derroteros con el beneplácito del Tribunal y que López Negrete hable de pactos. "Aquí la única que ha pactado ha sido ella con Miguel Tejeiro... y no explica por qué". Un golpe se contrarresta con otro... y este que ha lanzado Molins le dolerá, más adelante, a la letrada de Manos Limpias. Y puede que no tardemos en verlo.


Diario Nóos. Eternamente, Torres.

Se los ha llevado a su terreno. Diego Torres ha terminado por agotar a Horrach, a Mercedes Ripoll, de la Abogacía del Estado, y con la letrada de la comunidad balear, lo poco que ha podido. Al profesor de Esade le han mostrado hoy gráficos imposibles de facturas cruzadas, párrafos idénticos de convenios de comunidades autónomas diferentes (Comunidad Valenciana e Islas Baleares) y mails en los que quedaba patente que él dirigía hasta donde no figuraba oficialmente. Y nada. Con palabrería, evasivas y mucho humo, Torres ha mostrado la mejor versión del marketing que ha hecho siempre de sí mismo para terminar, no sólo no dando la respuesta, sino de manera constante, interrogando él a la acusación. Grotesco.
Diego Torres se enfrenta a una petición de más de 19 años de prisión

Ahí va un puñado de frases memorables:

"No es un delito ser ahorrador"

"Me pone muy nervioso deber dinero al banco, así que con los dividendos iba pagando amortizaciones de hipotecas"

"Tengo unas ganas locas de explicar por qué esas facturas no son falsas"

"Me parece grotesco lo que ha hecho Hacienda con este tema"

"En mi vida la declaración de la Renta la he hecho yo"

"Si te viene el abogado del Jefe del Estado y te dice que tiene que ser así, pues lo haces"

"Ah, que soy culpable de haber creado muchas empresas y después separarlas"

El Conde de Fontao y el futuro de Urdangarin
El matrimonio Urdangarin-Borbón podrían ver retrasado sus interrogatorios a la próxima semana.

Torres no ha querido señalar a la Infanta, consciente de que eso lo único que puede aportarle, es que sus acusaciones acaben salpicando a su esposa, Ana María Tejeiro. Pero sí ha dirigido el discurso hacia el asesor del Rey emérito Juan Carlos I . Según Torres, fue José Manuel Romero, Conde de Fontao, quien se reúne "periódicamente" con él, entre otros, para estudiar la salida de Iñaki Urdangarin del Instituto Nóos, tras las primeras noticias aparecidas en prensa en 2006 y temiendo que el asunto pudiera afectar a la Casa Real. Determina que el exduque tiene que salir de allí. Pero, "pensando en el futuro profesional" de Don Iñaki, dice Torres, idean que pase a formar parte de una Fundación. Así podría "seguir vinculado al mundo del deporte". De este modo, crean ARETÉ, y se sitúa a Urdangarin al frente. El Conde de Fontao "se tira de los pelos". Ese no era el plan y establece, paso a paso, según Torres, el proceder: disolver ARETÉ, crear otra fundación y, después, introducir la presencia del marido de la Infanta mediante colaboraciones. En un último término, nombrarle presidente. Y se hizo.
La Fundación Deporte, Cultura e Integración Social estuvo gestionada principalmente, según Torres, por Mario Sorribas, a pesar de que en los mails exhibidos se aprecia hasta qué punto Diego Torres tenía poder de decisión en la misma.

El interrogatorio eterno de Torres
A pesar de que es ya el más largo en lo que llevamos de juicio, Diego Torres aún va a ocupar el asiento protagonista de los investigados, al menos, un día más. Algunos letrados ya cuentan con la próxima semana para que se pueda tomar declaración a Iñaki Urdangarin (que hoy ha recibido la visita de sus hermanos, presentes entre el público de la sala), a Salvador Trinxet y a la Infanta Cristina.
La abogada que representa a la comunidad balear tiene pensado mostrar a Torres cientos de documentos en cuanto se reanude la sesión. Y, sin ir más lejos, algunas defensas-como la de Urdangarin- se hacen a la idea de que es posible que estén un día planteándole cuestiones a Diego Torres.
Manos Limpias no prevé un interrogatorio especialmente extenso, pero sí centrado en la Casa Real. Si quiere, Torres podrá explayarse. Durante la instrucción ha sido él el primero en querer sacar a relucir nombres reales para incluirles en la causa. Por cierto, Virgina López Negrete está citada este mismo jueves como investigada en otro asunto. Redondearía lo grotesco del asunto, si tuviera la letrada que salir, a la fuerza, de la sala en plena sesión.

24 de febrero de 2016

Diario Nóos. La venganza se sirve en plato frío

Cinco años ha tardado Diego Torres en dar su versión a un tribunal. Tenía tanta ansia, que por un momento ha estado a punto de ahogarse en su propia marejada de mails y facturas. El exsocio de Urdangarin venía con su lección bien aprendida, dispuesto a despedazar cada contrato de Nóos y cada evento, pero el fiscal Horrach venía pícaro. "¿Qué es KOBLENZ?". Una pregunta, un nombre y el mundo de Torres se ha venido abajo. Le pilló con el paso cambiado y ha sido el primer y casi único momento en que el profesor de ESADE ha respondido con silencio y desconcierto.
'Koblenz' es el nombre de una ciudad alemana, pero en el caso Nóos, es el nombre con el que se decide bautizar a una de las cuentas que abrieron los Torres-Tejeiro en el Crédit Agricole de Luxemburgo. Doble golpe porque quien escribía esos mails y barajaba nombres, era Ana María Tejeiro, la mujer de un Torres que siempre ha querido dejar a su esposa al margen de la toma de decisiones de toda actividad empresarial. Torres no esperaba, primero que el interrogatorio empezara por el blanqueo, y segundo, que lo hiciera con unos mails redactados por su mujer a la que la Fiscalía no tiene especial interés en "machacar" y cuyo testimonio pasó sin pena ni gloria (apenas duró un minuto y entre sollozos). Touché.
Esa cuenta, que también Ana Tejeiro pensó en llamar 'Voynich', como el lenguaje manuscrito cifrado, reflejó ingresos en 2009 de más de 400.000 euros y terminó cerrándose abruptamente. La cuenta que abría un interrogatorio durísimo de Pedro Horrach, insistiendo en las transferencias entre sociedades pantalla radicadas, algunas, en paraísos fiscales como Belice. No ha sabido defenderse Diego Torres en la sesión matutina del juicio y, ahí, ha optado por los balones fuera: quien gestionaba activos, ordenaba aperturas de cuentas, movimientos de dinero, etc., era el asesor Miguel Tejeiro -"curiosamente ahora no está sentado aquí", ha insistido Torres-, y un clásico en su discurso: los movimientos estaban supervisados por Hacienda y por Casa Real. En su sacudida de polvo, Torres ha asegurado que había una "doble supervisión", por parte del Conde de Fontao, "abogado del Rey", y por la de "un alto funcionario de Hacienda" que cada mes de junio les echaba una mano con el borrador. Sabedor de que todo lo que huela a Juan Carlos I, arrastra la atención mediática, Torres ha sacado nombres de su agenda. Así ha declarado que Corinna Seynn Wittgenstein, amiga del rey emérito, fue quien propuso crear una estructura societaria para poder cobrar en Londres que se supiera de dónde venía el dinero "a lo que nosotros nos negamos".Un mail "con copia la Jefe del Estado y al Jefe de la Casa del Rey". Ahí  se ha escudado en su desconocimiento sobre contabilidad, pero ha arrojado tres mensajes inolvidables en la historia de la justificación de las contrataciones laborales fantasma: no son trabajadores ficticios, "era optimización de los recursos que ofrece Hacienda", lo que cuente el contable es mentira: "el 95% de lo que contó Marco Tejeiro (el contable) era ciencia ficción. No ennegrecíamos nóminas. Actuamos de buena fe". Y el tercero, para redondear la actuación sublime, Horrach le muestra un post-it hallado entre los papeles de su caja fuerte donde rezaban cantidades y un mensaje, "PAGOS EN 'B'". Justificación: "esa 'B' es de Barclays, el banco con quien tengo contratada la hipoteca". Chimpún.


Torres gana la partida, por extenuación

La tarde ha sido de Torres. La ha jugado y ha llevado el interrogatorio por donde ha querido. Horrach ha acabado agotado por el discurso del profesor, que se ha zafado (y muy bien) de las facturas cruzadas que le ha mostrado la Fiscalía una a una. Para todas tenía respuesta y explicación. Para todas pedía mostrar un documento aclaratorio. Hasta el punto de que González-Peeters, su abogado, no ha abierto ni la boca. No le ha hecho falta, su defendido se ha enfrascado, hasta la obsesión, en desmontar cada coma que le quisieran reprochar. Con o sin razón, la Fiscalía se ha ido deshinchando. Y todos. Todos menos Torres que se ha ido creciendo, ha mostrado la mejor versión de quien encandiló a administraciones, ha introducido conceptos como los de las "facturas pro-forma" y ha explicado resueltamente qué labores desempeñaban los presuntos trabajadores fantasma.  Ha jugado solo. Su mirada y sus palabras se dirigían, sobre todo, a quien sabe que tiene que convencer: al tribunal encabezado por la jueza Samantha Romero. Los cinco años le han sabido a gloria y le han valido la pena por estas tres horas de la tarde. Si había alguna oportunidad de rebajar penas y responsabilidades, era esta... y no ha podido hacerlo mejor. Las contradicciones en las que haya podido incurrir, varias, sólo han servido para desquiciar a un fiscal agotado. "No están acostumbrados los fiscales de Baleares a que les lleven la contraria, se vienen abajo", me comenta un letrado de la rama valenciana del caso.
El Fiscal Anticorrupción, Pedro Horrach

 El próximo, Urdangarin

Aún tiene interrogatorio por delante Diego Torres, que probablente se lleve todo el miércoles. Urdangarin espera declarar ya el jueves, aunque espera una sesión más tranquila. No cuenta con la verborrea de Torres a pesar de que, como alumno que fue, sigue tomando notas del maestro -ha sido el único que, con la misma intensidad con la que Torres se sacaba mails de la chistera, escribía en su carpeta a dos colores: azul y rojo-. Horrach no será, previsiblemente, tan duro con él. Su caballo de batalla es Diego Torres, pero su testimonio, sí abarcará toda una jornada.

La Infanta, en el aire y 'exprés'
La Infanta afronta su tercera semana en el banquillo

Si, finalmente, su marido solamente declara durante el jueves, la Infanta Cristina sí conseguiría someterse al interrogatorio este viernes. Algo que al comienzo de la jornada del martes parecía poco probable para sus letrados, pero que a última hora de la tarde no era descartable.
Su estrategia pasa por no responder a quien le acusa, Manos Limpias. Pero atención, porque su paso por el micrófono de la sala podría ser especialmente breve. Si no responde a las preguntas de la acusación popular, tampoco parece lógico que responda a las de quienes no han presentado cargos contra ella. Es decir, hasta este momento, la Infanta se estaría planteando no contestar más que a sus letrados, ni siquiera responder al Fiscal Horrach que sí había preparado algunas preguntas para la hermana del Rey Felipe VI.

La "cortesía" con Alfonso Grau
El exvicealcalde de Valencia ha sido el otro gran protagonista del día. Recién liberado tras su detención en su domicilio por un presunto delito de cohecho, Alfonso Grau ha llegado tranquilo y silencioso a la EPAB donde se celebra el juicio Nóos. Dentro de la sala ha recibido muestras de afecto de sus compañeros de banquillo, incluida la Infanta Cristina que se ha acercado a darle la mano. Él lo enmarca en los "gestos de cortesía" de quienes comparten "muchísimas horas" de declaración.


Con la cabeza probablemente en otra parte, Grau ha estado a lo largo de las ocho horas de la sesión de este martes, jugueteando con el teléfono móvil, su corbata y la libreta con la que ha entrado en la sala.



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