Palma de Mallorca
Mostrando entradas con la etiqueta Palma de Mallorca. Mostrar todas las entradas

3 de mayo de 2016

El abogado de Diego Torres pide a la Audiencia Nacional ser acusación popular contra MANOS LIMPIAS

Y siguiente golpe. Al abogado del exsocio de Urdangarin no le ha bastado con pedir a la Audiencia de Palma que verifique las actas por las que Manos Limpias se personó en Nóos. En su ofensiva contra el sindicato de Miguel Bernad, Manuel González Peeters ha pedido a la Audiencia Nacional que le permitan personarse como acción popular contra Manos Limpias en la causa que tiene abierta en el Juzgado nº1 de Madrid el juez Pedraz y en la que se investiga a Ausbanc y al líder del sindicato que ha llevado a la Infanta al banquillo de Nóos.

En un escrito al que ha tenido acceso este blog y laSextaNoticias, González Peeters asegura que su parte (defiende a Diego Torres y a la mujer de este, Ana María Tejeiro) tiene "condición de perjudicado por los desmanes (...) deliberadamente ejecutados por el pretendidamente dicho SINDICATO MANOS LIMPIAS"

La defensa de Diego Torres y Ana María Tejeiro acude a jurisprudencia, empezando por el auto por el que se admitió a trámite la querella presentada contra Banco de Madrid que legitima a la acusación particular en todo sujeto "ofendido" por la acción delictiva" y otros tres autos. Uno de la Audiencia Provincial de Castellón en la que se admite como acusación particular al Banco de Valencia, a la vez que le hace responsable civil subsidiario y otros dos autos en este mismo sentido dictados en la Audiencia Provincial de Pontevedra y en la Audiencia Nacional.

El letrado termina pidiendo "librar testimonio del auto del 18 de abril de 2016" por la que se estimó la prisión provisional sin fianza para el presidente de Ausbanc, Luis Pineda, y para el secretario general de Manos Limpias para incorporarlo, de este modo, en el juicio del caso Nóos. De este modo, no habría que tomarles declaración de nuevo, sino que aquello declarado ante el juez Pedraz se incorporaría en la causa que se juzga en Mallorca.

Esta petición del abogado se suma a la que ya realizó al tribunal presidido por la jueza Samantha Romero, el propio fiscal Pedro Horrach en una maniobra que se ha entendido como la última carta de la Fiscalía para librar a la hermana del Rey de escuchar sentencia.




21 de abril de 2016

Diario Nóos: Este muerto está muy vivo

En Palma sigue el festival. A veces parece que han tocado ya los cabezas de cartel, que ahora solamente queda paja antes del gran cierre. Pues no. Camuflado en la actualidad política y corrupta del día se cuelan unos cuantos temazos imprescindibles para recordarnos que todo, lo más importante, está por decidir.

Lo de este miércoles han sido muchos fuegos artificiales y jugadas agazapadas tras el humo. Para variar ha sido el abogado de Torres, el incombustible, el imprevisible, el explosivo Manuel González Peeters, quien ha tomado la iniciativa. Quería dar el golpe un día en que, sabía, la sala de vistas tenía la atención de los medios con la presencia del Secretario de las Infantas. Ha pedido "plantear una cuestión referida a una expulsión de Manos Limpias" como parte en el juicio. Ni terminar la frase. La jueza Samantha Romero ha enseñado pronto la primera carta. A González Peeters no le pasa una. "Lo trataremos al final de la sesión", y punto.
El runrún estaba ahí, en las calles, pero sobre todo en las redacciones. Mientras la vida pasaba en la sala, con sus preguntas y sus respuestas, fuera se armaba la marimorena. No hay precedentes judiciales ante una petición de ese tipo, así que el abanico de posibles consecuencias se abría a medida que se consultaba con expertos. Uno de ellos me confesaba sorprendido "esto no es usual ni lógico" y me recordaba que es imposible que se expulse a Manos Limpias del 'juicio Infanta' sin que se disuelva antes la organización como tal o se declare ilegal.  
Hecha la petición, se levantaron las cartas. Las defensas presentes se adhieren a la iniciativa del abogado de Diego Torres a excepción de la de la Infanta. ¿Qué sentido tiene que se queden al margen cuando han intentado hasta la saciedad que se deslegitime a Manos Limpias como acusación antes y durante el juicio?. De cara a la galería y parafraseando a la magistrada Romero, porque estamos ante una "investigación embrionaria". De puertas adentro, se reservan hacerlo cuando desde Madrid se de la puntilla al pseudosindicato. Otros abanderan una lucha que ellos llevan haciendo, sobre todo en la sombra, desde hace meses y quedan con sus manos limpias ante aquellos que les acusarían de querer ventilarse a los únicos que quieren ver a la Infanta en el banquillo.
La juez, a la frase y media de alegación de González Peeters, saltó deseosa de resucitar al muerto y decir lo que, parecía, llevaba desde las nueve de la mañana queriendo soltar acerca de la 'Operación Nelson' y su relación con Nóos: "No tenemos una sentencia firme contra nadie y la presunción de inocencia lo es para todos", además de lanzar puyas como "parece más importante lo que pasa fuera de la sala y eso no se puede tolerar" o el toctoc a Madrid: "este Tribunal no ha sido informado de nada" respecto de "esta investigación embrionaria de la que no tienen conocimiento ni se le ha dado traslado". Ahí iba el toctoc a Madrid. Otro hachazo fue para empequeñecer la petición de Peeters "por acotar, usted postula la expulsión de una parte, en base a una investigación embrionaria (sí, otra vez) y un auto con indicios", a lo que Peeters contestó calmado pero rápido recordando "hay dos personas en prisión".


Pero si hay reacciones destacables, son las de la bancada de las acusaciones. El Fiscal Horrach pidió tiempo pero, ante todo, información. No sólo la referida al Caso Palma, al presunto intento de chantaje para exculpar a la Infanta, sino (y esto es lo que más me llama la atención por las consecuencias que pueda tener) aquella información que aporte el juzgado de Pedraz sobre las cuentas de Manos Limpias y su financiación. 
Por otro lado, la Agencia Tributaria. No se adhiere a la iniciativa de González Peeters, pero cuando la letrada Mercedes Ripoll intentó elaborar su argumento, la jueza se lanzó a su yugular y se enzarzaron en una discusión desigual, en la que la Samantha Romero acusó a la abogada del Estado de "falta de rigor". De ahí para arriba. 
Y por último, de la bancada acusatoria, había que escuchar a Virginia López-Negrete que en sala, sin embargo, ha defendido la legitimidad de Manos Limpias, ha recordado que no está imputada y que ella va a seguir porque puede. Fuera, por cierto, ha dejado caer la bombita. Piensa en la posibilidad de quejarse a los superiores del Fiscal Horrach porque este, dice, le llamó chantajista y extorsionadora. El incidente, que ocurrió el martes por la tarde durante un receso, ha querido ser aireado, entre otros, por la letrada que reclama ahora la empatía y apoyo del Fiscal Superior de Baleares, Bartomeu Barceló. El 'día D' ya imploraba casi el auxilio del Tribunal, ausente durante la trifulca. "¡Que salgan las magistradas!", pedía una ofendida López-Negrete. Esto último no funcionó, pero sí consiguió volver a dejar a Pedro Horrach 'a los pies de los caballos' ante la opinión pública que compra la tesis de que ha mutado de fiscal a abogado defensor.

Las magistradas dijeron que decidirían sobre ello. La respuesta probablemente la tengamos hoy pero, así las cosas, parece claro por dónde van a ir los tiros.


 García Revenga, el rechazado 

Y a todo esto, el secretario de las Infantas en la sala de vistas declarando que en la Casa de Su Majestad el Rey, también se cuecen habas.  Hasta el punto de que "le puenteaban". Alberto Aza, sin ir más lejos, Jefe entonces de la Casa.
García Revenga ha empezado plano, pero ha dejado algunas subidas de montaña interesantes. Como que no se reportaba a la Casa Real de los movimientos del Instituto Nóos, como en su momento aseguraron Iñaki Urdangarin y Diego Torres. A preguntas de Mario Pascual Vives, que antes, viendo por dónde iban los tiros (tal vez sorprendido), había pedido un receso "para poner en orden mis ideas", García Revenga, como mucho, solamente llegó a reconocer que Urdangarin "algún comentario haría" a la Casa Real sobre sus actividades empresariales.
¿Qué hacía? pues, entre otras cosas, recopilar datos para hacer la declaración de la Renta de la Infanta Cristina (que luego enviaba a Federico Rubio). No la de Urdangarin, con quien sí hizo este proceso en el primer año del matrimonio. La de Urdangarin la remitiría, directamente, "su asesor fiscal", es decir Miguel Tejeiro.
El testimonio de García Revenga ha sido el de alguien leal a sus Infantas, pero que no ha querido en su declaración casarse con nadie. En su momento ya hizo todos los favores que le pidieron sin un mal gesto, como el de convertirse en Secretario del Instituto Nóos para evitar "que se pusiese" a la Infanta Cristina en un puesto relevante.
Revenga, el secretario fiel al que han pagado desde Casa Real con la más absoluta de las indiferencias.



27 de febrero de 2016

Diario Nóos. Don Ignacio Urdangarin, suba al estrado

Se agitó nervioso desde el inicio de la sesión, en la que su socio, DiegoTorres seguía con su clase magistral de 'escaqueamiento' judicial. Ni encontraba su sitio en la silla, ni sabía ya qué hacer con unas manos sudorosas. Modo gafas on. Modo gafas off.
Había un límite, la una de la tarde. Si Torres se prolongaba, Urdangarin tendría que volver a casa con un respiro de un largo fin de semana por medio. Y como en un coitus interruptus, cuando González Peeters interrumpió cinco minutos la sesión para jugar la bola del pacto de no agresión, y "sorprendió" al decir "no tengo más preguntas, Señoría", Urdangarin se levantó dispuesto a enfilar la cuesta  más empinada. La jueza le paró, aún había que resolver una duda con Torres, otra presunta contradicción. Y Urdangarin, volvió a la silla para dejar en ella la poca seguridad que había logrado reunir.
Apenas fueron unos minutos, porque en seguida le llamaron al estrado, pero para entonces, el exduque ya era una madeja de nervios. 13:08 minutos de la tarde. Ante él, el fiscal Horrach, -el hombre que pide que ingrese en prisión por 19 años- le preguntó, primero, por un mail que le dejó perplejo. En ese correo electrónico se dirige a su esposa como 'KID'. ¿Está hablando en clave?, inquirió el fiscal"No hablo en clave, es una manera cariñosa de dirigirnos el uno al otro". Y, segundo, por un correo a Carlos García Revenga para que le entregara una copia de una carta que dirigía al COI, a la Infanta Cristina. ¿Hay algo oculto en este mail?, preguntó Horrach. "No hay nada oculto, al revés". La cara de Virginia López Negrete era un poema. Y la de la jueza Samantha Romero también que, antes de ser consciente de que el mensaje de Horrach iba dirigido fundamentalmente a ella, sólo acertó a decir que era "la primera vez que veía que una acusación arremetiese contra otra".
Horrach se desahogó, puso de manifiesto que, en el momento en que todos los ojos iban a estar pendientes de él, su primer latigazo iba a ser para quienes permitieron, con dudoso criterio, incorporar a la sesión preguntas de Manos Limpias que no procedían sobre temas por los que no se juzga a la Infanta. Y lo hizo siendo muy consciente de que, desde fuera, una vez más, los medios sólo serían capaces de interpretar ese gesto como un capote a la Infanta.

La ignorancia de Don Iñaki

No es la primera vez que al exduque le invaden la ignorancia y el desconocimiento. Ante el juez instructor ya  justificó su actuación en Instituto Nóos como la de aquél que sólo pasaba por allí, que poco pinchaba y que delegaba el papeleo en el resto. Con la diferencia de que entonces, ante José Castro, a quien señaló fue a Diego Torres y ahora, ante Samantha Romero, mira hacia el ausente Miguel Tejeiro. "Yo de eso no entiendo", "no sé", "yo salí de allí así,como vengo, sin papeles" o "ahora me he encontrado con esto", fueron algunas de sus frases ensayadas para sacudirse de los (trabajadores) fantasmas. Es su jugada, en la que, incluso, se atreve a imputar falsificación de su firma a quien se encargaba de elaborar presupuestos. A ver cómo defiende luego ese asunto.
La partida pasa, en este tiempo de descuento, por jugar en el mismo equipo que Diego Torres. Otra vez. El dinero les juntó, luego separó y la sombra de los barrotes, les ha unido de nuevo.

Dicen que no hay pacto, puede que tengan razón, pero lo que nadie duda a estas alturas es que los dos han entendido que juntos podrán rascar algo más que librando la batalla por separado.

Aquellos maravillosos (y baleares) años

La traca final de la maratoniana declaración de Diego Torres dejó momentos para el anecdotario. En el interrogatorio de su defensa, se exhibieron un par de vídeos. Uno de ellos, casi obscenamente lacrimógeno, pretendía justificar el trabajo en la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social. Niños enfermos, en riesgo de exclusión social o con otro tipo de problemas, disfrutando en un yate gracias a la fundación de Torres y Urdangarin. Faltó el detalle que aportan las investigaciones, que esa Fundación de altruista tenía más bien poco y que se ideó para que el exduque y su socio pudieran seguir haciendo negocios con las administraciones públicas, sin que figuraran "en apariencia" sus nombres.
Otro de los vídeos que se visionó fue el del Illes Balears Fórum en el que intervino Juan Antonio Samaranch. Con esas imágenes y un discurso de alabanza a los organizadores del evento, quería demostrar Torres que no vendieron humo sino knowledge, strategic management y todas esas palabras rimbombantes en inglés con las que le gustaba a Torres colocar los pufos. En él aparecían unos jovencísimos Jaume Matas, Diego Torres e Iñaki Urdangarin, cuando este aún no peinaba canas y su cara no acusaba los golpes de la justicia. En un receso, se acercó el expresident balear al exduque de Palma y le dijo:

-Señor, ¡qué jóvenes estábamos entonces!

Iñaki Urdangarin sonrió y respondió con algo que no puede ser más cierto:

-¿Ha visto lo importante que es poner las cosas en su contexto? Ahora parece otra cosa, pero entonces no era así.

Ahora parece, exactamente, que el contexto ha devorado a Iñaki Urdangarin y se relame ante la llegada de la esposa.



15 de febrero de 2016

Diario Nóos. La clave: el contable

Marco Antonio Tejeiro tiene una voz casi inaudible. Un hilillo átono que sería imperceptible, de no ser por lo destructivo del contenido. Tan inexpresivo como aplastante en su discurso, aunque este se limite a un "no", "sí" o "todo ficticio".
Tejeiro empezó como contable, aunque poco a poco fue mutando en administrativo. Era el más débil y por eso la Fiscalía supo que, si alguien terminaba cantando, iba a ser él. Su testimonio es clave porque, como parte del meollo Nóos, explica en qué consistía el entramado. Las pruebas y los argumentos. Básicamente, había que cruzar facturas entre las distintas sociedades pantalla "para colarlas" a las administraciones, contratar trabajadores fantasma para conseguir subvenciones públicas y poner a salvo el dinero, a ser posible en paraísos fiscales. Esto último le costó Dios y ayuda a Tejeiro, que no sabe inglés. Por eso se hizo unos croquis que pasó a limpio, para empaparse bien de cómo se abrían las cuentas en Luxemburgo y Londres, qué ventajas tenía y cómo mover la pasta. Croquis que se fueron mostrando, uno a uno, en la maratoniana declaración que está prestando.

Horrach no ha terminado con él, para desesperación de muchos en la sala, -Alfonso Grau, exvicealcalde de Valencia, resopla y repite "esto es insoportable" desde su asiento de investigado, sin pudor alguno-. Nadie entiende por qué es tan minucioso en todas y cada una de las facturas, de los mails cruzados, de los croquis y los tachones. Ni el propio Tejeiro parece entenderlo, que pide, a veces con un atisbo de hastío, un descanso. Detrás, Diego Torres, menea la cabeza y taladra su Moleskine. Él sí se huele la tostada: que la maniobra pasa por culpar única y exclusivamente en Nóos a quienes eran los jefes "al 50%"; él (D. Torres) e Iñaki Urdangarin.
Pero la Fiscalía va más allá. Ninguno de esos papeles o facturas implican a la Infanta Cristina. Salpican, sí, a Aizoon, pero dejan al margen a la hermana del Rey. Esa es la otra jugada de Horrach, dar su golpe en la mesa para decir: "señorías (Tribunal y Juez José Castro), se salieron con la suya, pero de aquí no va a pasar". Eso parece. Que Tejeiro ha cavado la tumba de su cuñado y el exduque, pero que le dará alas a una Infanta que intuye (y su buen rostro, cada vez más relajado, lo demuestra) que de esta sí va a librarse.




12 de febrero de 2016

Diario Nóos. Matas a flote. Urdangarin y Torres, a pique

Matas es imprevisible, hasta cuando se ajusta al guión marcado. A lo mejor por eso, y  a pesar de que ya había pactado reconocer su responsabilidad en la contratación de los servicios de Urdangarin, los letrados (incluído Horrach), esperaban cualquier cosa del expresident.
No ha defraudado Matas. Ha tirado de su labia y de su dominio de los medios, las pausas y los tonos, para dejar en mal-aún más- lugar al exduque. Cómo pensar que alguien como Urdangarin iba a "hacer cualquier cosa extraña". Imposible. Cómo no plegarse a sus exigencias.Y si lo hizo, ha venido a vender Matas, fue por los ciudadanos, porque a las islas le venía de perlas reforzar los vínculos con la Casa Real. Porque Urdangarin levantaba el teléfono y se lo cogía todo el mundo. Porque les dio "donde más nos dolía".
Y tanto.
Del interrogatorio rápido e intenso del exministro de Aznar, me quedo con varias cosas. Por un lado, la ambición de Urdangarin, capaz de ambientar la exigencia de una comisión por sus servicios en 'territorio Real', el Palacio de Marivent. Su facilidad para recordarle que él, duque de Palma, podría conseguir llevar a la Isla "a quien quieras". Urdangarin ambicioso.
Por otro lado, Matas ha humillado a Pepote Ballester, a quien encumbró del podio al despacho. El exdirector de Deportes que, según Matas, "estaba como loco" por tener buena relación con la Familia Real, marcaba territorio: "Tenía la exclusividad de la amistad con Urdangarin". Él, Pepote, tenía competencias -según Matas- para revisar las cuentas y la ejecución.. y no lo hizo. Balones (y delito de malversación), fuera. Y, de paso, apostilla que un desconocido de Instituto Nóos hizo el trabajo que el director balear de Deportes no supo desempeñar.
Y por último, Matas ha defendido el precio (desorbitado e hinchado) de los contratos con Instituto Nóos (2,6 millones de euros en total). Bien pagado estaba, aunque los proyectos se cerraran en partidas de pádel o tras brillantes exposiciones sin papeles siquiera.

El contable remata a los socios

 Marco Antonio Tejeiro había cerrado su pacto. El contable de Nóos, que no ha podido terminar un tedioso interrogatorio plagado de mails, facturas y papeles manuscritos, ha dejado con el culo al aire al tándem Torres-Urdangarin. Pintaban tanto el uno como el otro, ha dicho. Fue Torres, su cuñado, el que le daba la orden de falsificar facturas "por si colaban". Así, cruzaban las de Valencia en Baleares y se inventaban conceptos.
Tejeiro ha descrito el funcionamiento de Nóos, que pasaba por intentar vaciar las cuentas del Instituto para llevárselo al bolsillo. No al suyo. El dinero de la entidad sin ánimo de lucro -eso debía ser-, salía de allí camuflado en nóminas de empleados fantasma. Y luego, un clásico que nunca muere: los sobres. Marco Tejeiro introducía los cheques en ellos y los repartía en persona. A Diego Torres y a Iñaki Urdangarin. Dinero negro, de toda la vida.
No sólo eso, también se creó una red societaria compleja, plagada de sociedades interpuestas, para terminar sacando el dinero a paraísos fiscales. Quien tuvo cuenta, al menos, fue Diego Torres. O esa fue la intención. El destino, Luxemburgo.
Y así iba abofeteando a los protagonistas a golpe de facturas.El "no existió" se repetía una y otra vez, al tiempo que Urdangarin se colocaba sus gafas amarillas para ver en negro sobre blanco su cruz, mientras su mujer, la Infanta Cristina, anotaba en unos papelillos improvisados todo aquello relacionado con su empresa (la que comparte con su marido), Aizoon, y por la que está sentada en el banquillo.
Esto va deprisa, hasta el punto de que las declaraciones que quedan ,se adelantan (al próximo viernes la Infanta, al 23 y 24, Torres y Urdangarin). Las horas van fortaleciendo también los lazos que están empezando a formarse en la sala. El abogado experto en sociedades en paraísos fiscales, Salvador Trinxet, con la Infanta (con la que comparte caramelos para la tos), o las confidencias entre Torres y Urdangarin, mostrando el profesor al alumno las webs de periódicos que hablan sobre ellos durante la vista, y compartiendo gusto por las Moleskine (roja la de Torres, negra la de Urdangarin).
Y mañana veremos si, esta vez, González-Peeters puede terminar un interrogatorio sin tener polémica con la juez Samantha Romero. Hoy la magistrada ha conseguido descentrarle y echar a perder su estrategia con Matas. Si algo ha quedado claro en estas tres jornadas, es que Romero no tiene inconveniente en cortar y desesperar a los letrados, echando un capote, indirectamente, en algunos momentos a los investigados, que consiguen eludir preguntas que tendrían jugosas respuestas.


11 de febrero de 2016

Diario Nóos. Señalando a Matas.

Cuatro de cuatro. Jaume Matas llega a su declaración más esperada con el peso de la acusación de los suyos. Su equipo imputado-investigado en el gobierno balear, se ha sacudido el polvo. Empezó Pepote Ballester y hoy han rematado la jugada los que faltaban: los exgerentes de Ibatur e Illesport, y el que fuera asesor jurídico de la Agencia Balear de Turismo. Todos a una, han señalado a Matas como el que de manera "drástica y directa"-según Miguel Ángel Bonet-, decidió contratar a Nóos, única y exclusivamente porque detrás estaba el yerno del entonces Rey.
El mencionado Bonet, Gonzalo Bernal y Juan Carlos Alia son los arrepentidos. Habían llegado con los deberes hechos y el pacto escrito. Alguno, como Bonet-en prisión por malversación en otro asunto-, no han tenido reparo en reconocer que eran conscientes de la ilegalidad flagrante en las contrataciones. Otro, Gonzalo Bernal, exgerente de la Fundación Illesport, ha aderezado su confesión revelando que los contratos con Nóos venían dados por el President Matas, que se cerraban verbalmente y que no cabía discusión ni debate alguno.
Juan Carlos Alía, que llegó al Govern y a Ibatur como experto en turismo, también ha descargado en Matas parte de la culpa de que la agencia de turismo contratase al instituto de Urdangarin y Torres. Lo mandó "el Presi". Y punto. Era la cal. La arena, que los 1,2 millones de euros por los dos días del primer Foro Illes Balears, eran "un precio razonable". El Instituto Nóos intentó justificar semejante cifra, colando incluso facturas que abarcaban desde 28.588 € en catering a 33.000 € en vuelos.
En la tercera jornada de declaraciones, Matas tendrá que dejar las notas y dar explicaciones. Del gobierno que presidió salieron 2,6 millones de euros que hincharon las cuentas del Instituto Nóos de Urdangarin y Torres. Los cuatro delitos de los que se le acusan -malversación, tráfico de influencias, prevaricación y fraude-, pesan demasiado. Intentará, previsiblemente, reconocer los dos últimos. Ya puso sobre la mesa su palacete en prenda. Esto dejaría al descubierto (aún más) a los socios de Nóos. No asumirá, sin embargo, el delito de malversación que acarrea hasta 8 años de prisión. Sin ese, no hay pacto completo.
La estrategia, a unas horas de su declaración, está en el aire. Promete ser un festival. Tal vez por eso, el Tribunal haya decidido habilitar algunas tardes, como la de mañana, para que declaren los investigados. Un detalle que ha puesto en evidencia, hoy de nuevo, la falta de sintonía entre Samantha Romero y varios letrados, sobre todo con Pedro Horrach. Pero eso es otro cantar.

10 de febrero de 2016

Diario Nóos. El arrepentido Pepote.

El deporte unió a Pepote Ballester con la realeza, la política y también con el delito. El que fuera Director General de Deportes del gobierno de Jaume Matas ha 'cantado' en la primera sesión de declaraciones por el caso Nóos.
A nadie debería pillarle por sorpresa el testimonio dado hoy por Ballester. Hace años que cerró el acuerdo con la Fiscalía. La leucemia crónica que le diagnosticaron en febrero de 2010 le despertó las ganas de contar su verdad y, por otra parte, de dejar vendido a quien fue su mentor político, Jaume Matas. 
Ballester sabía que su pacto podría salvarle de una larga pena en prisión y que, de la amistad que forjó con Urdangarin en los cuartos de la residencia Blume, ya no quedaba más que el recuerdo olímpico. El exduque se la fulminó a golpe de llamada para reclamar 'su dinero'. Y se acabó la amistad, no así la del actual Rey, Felipe VI, con quien se seguía encontrando en la isla hasta que la ponzoña Nóos terminó por consumirlo todo.
La Fiscalía puso sobre la mesa treinta y siete preguntas y en unas "seis u ocho reuniones", según Ballester, se consumó el destape. Al exdirector de Deportes no le gustó que algunos, al estallar el escándalo, se empeñaran en "confundir y faltar a la verdad". A Pepote se le ha quebrado la voz. Y no ha sido admitiendo que se firmaron actas ficticias de la Junta que él presidía de la Fundación Illesport (la gran valedora del Instituto Nóos), ni siquiera cuando se dio cuenta de que su amigo medallista le había "utilizado para llegar a Matas". Lo que Ballester no podía tolerar es que su familia (su padre) y él mismo, tuvieran que soportar, leer y escuchar que quisieron saquear las arcas públicas baleares. Habrá delito, pero que no me difamen, oiga. Ahí se le rasga la voz a Pepote y coge carrerilla para decir que Matas daba las directrices y que, en el Govern, nadie las cuestionaba. Así, "el objetivo era contratar a Urdangarin y a todo lo que viniera de él sin discutir el precio". Nadie concebía que los trabajos no llevaran el sello del duque y todos tragaron con "vestir el santo", falsificando actas de la Junta de Illesport por reuniones que, como algunos trabajos de Nóos, nunca existieron. La orden venía de Matas, y allí, chitón. El gobierno balear sólo dejó de apoquinar cuando Urdangarin desaparece -pero no- del escaparate del Instituto.  Ahí sí que Pepote cuestionó la orden de Matas. Ahí, sí, se rompió la amistad con el exduque, que en 2007, y a pesar de que ya ni organizó el segundo Forum de Islas Baleares, tiró de teléfono para presionar a su otrora amigo con el fin de que le dieran la pasta prometida. 
José Luis, Pepote, Ballester fue a las negociaciones con los fiscales, dice, "a pecho descubierto" y por delante se ha llevado a un Urdangarin ambicioso y a un Matas que también busca un pacto que alivie el batallón de causas abiertas por corrupción. Difícil lo va a tener. El dedo- el suyo- que nombró a Pepote, le ha golpeado en la cara como un boomerang, y ahora le señala a él como culpable. Ya veremos si las notas que no ha parado de escribir el expresident durante la sesión, no terminan endosándole el muerto a otro más poderoso.


Con la tecnología de Blogger.
© ASTERISCO*
Maira Gall